Blog

Trabajar de forma remota permite al trabajador ahorrar 79 horas anuales en traslados

Atrás han quedado aquellos viajes de negocios en los que el trabajador en cuestión se pasaba más tiempo viajando que en la reunión en sí. Atrás han quedado también las jornadas nocturnas en la oficina y tener que acudir al despacho a altas horas de la noche.

La tecnología lo ha facilitado. Gracias a ella podemos reunirnos con el otro lado del mundo sin necesidad de coger un avión y malgastar horas en el trayecto de ida y otras tantas en el de vuelta, así como el agotamiento personal. Porque viajar de España a China, agota. Y agota más si es para una reunión de dos o tres horas.

La tecnología también es la culpable de que aquello de “me quedo en la oficina hasta tarde”, ya no cuele. Muchas de las tareas que se pueden realizar en el despacho, ahora se pueden hacer desde casa. La nube ha permitido almacenar los documentos en un servidor externo al que se puede acceder con una simple clave.

Incluso, cada vez son más y más los trabajadores que deciden prescindir de la oficina y todo lo manejan a través de sus dispositivos. Con ello se ahorra tiempo, mucho tiempo. Así lo afirma la última edición del Índice de equilibrio entre trabajo y vida personal de Regus, según el cual “trabajar de forma remota permite al trabajador promedio ahorrar 79 horas anuales en traslados”.

Pero como todo, la tecnología tiene su parte positiva y su parte negativa. Hace la vida más fácil y en algunos aspectos equilibra el trabajo y la vida personal, pero, ¿a qué coste?

El número de personas que tienen dependencia por los dispositivos tecnológicos aumenta diariamente. Hay hasta quien duerme con el teléfono debajo de la almohada.

La dependencia que crea la tecnología no es propia de los avances en sí, sino de la persona. Si no desconectamos fuera del horario laboral es porque no queremos. Sentimos que tenemos que estar disponibles las 24 horas del día, los 7 días de la semana, domingos y festivos incluidos.

El emisor nos bombardea fuera del trabajo porque sabe que vamos a coger el teléfono, sabe que vamos a mirar los emails y responder ipso facto. El jefe y/o el cliente van a contactar con nosotros porque saben que vamos a estar ahí, con el teléfono android en una mano y la tablet en la otra.

Los aspectos negativos de la tecnología los impone el hombre al no saber hasta qué punto parar. Es preciso cambiar nuestros hábitos, aprender a apagar el teléfono y desconectar.

Alejandra García Daniel

@alegarciadaniel

Deja tu comentario

WordPress Video Lightbox Plugin

Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para recopilar información estadística sobre su navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información

La configuración de cookies en este sitio web se ponen a "permitir cookies" para darle la mejor experiencia de navegación posible. Si continúa utilizando este sitio web sin tener que cambiar la configuración de cookies o hacer clic en "Aceptar" a continuación a continuación, usted está consintiendo a esta.

Close